Animales, granjas y fieras

El Zoo de Barcelona, creado después de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 en parte del que fuera su recinto, se formó en principio gracias a la colección particular de Lluís Martí-Codolar, quien el 1892 vendió a la ciudad su colección particular que incluía un elefante, dos camellos, varios armadillos, avestruces, ñandúes, canguros llamas, gacelas y muchas otros animales, a los que había acogido en su finca del ahora barrio de Horta.

Para los niños ir al zoológico era una ocasión de admirar los grandes animales de la selva africana: jirafas, elefantes, felinos. Entre los preferidos de este zoo el elefante, al primero que tuvo se le apodaba en catalán “l’avi”, el abuelo, y desde 1915 hasta 1938 la elefanta Júlia, regalo a la ciudad de Barcelona del destronado sultán de Marruecos Muley Hafid, hizo las delicias de niños y mayores. Las consecuencias de la Guerra Civil, el hambre y los bombardeos provocaron la muerte de gran parte de los animales. Apreciamos en la tapa de la caja que vemos a continuación una etiqueta que reproduce la figura del elefante con un pequeño mono encima.

El grupo de figuras del zoológico ya formaba parte de la vitrina que se presentó en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. La caja que vemos en la parte superior es una caja de los años 40 donde se integran figuras tanto volumétricas como semiplanas tipo Schneider. En esta caja el número total de figuras sin repetir es de trece volumétricas y catorce semiplanas, además de varias rejas en dos medidas, árboles y arbustos y dos figuras de visitantes, un adulto y un niño.

También las aventuras africanas, las cacerías, tuvieron una pronta demanda, con sus cazadores a caballo y a pie con fusil y las palmeras, como vemos en estas fotografías de catálogo.

Caja de la cacería de fieras

Mostramos a continuación los molde de las figuras de pleno bulto. En primer lugar la jirafa, de la que mostramos el molde completo con sus accesorios y la figura.

El molde del elefante no se conserva completo. Es un molde de grandes dimensiones y con el que debía obrarse con gran destreza, puesto que una vez vertido el plomo fundido se efectuaba un rápido giro para que la figura fuera maciza por las patas pero dejara un hueco en el cuerpo, sellando después la superficie del lomo, que es por donde entraba el material.

El que vemos a continuación es el molde del avestruz. Se guardaban siempre los moldes con una figura en su interior, evitando de esta manera la oxidación de los metales. La compensación de volúmenes de esta pieza hace que se sostenga perfectamente sobre las dos patas sin ningún tipo de peana.

No podía faltar el Rey de la Selva, vemos el molde completo del león y una figura pintada. Se aprecia en el molde el grabado de la textura en la zona de la melena, texturas que a menudo se pierden tras el pintado.

Con el siguiente molde se resolvían todas las figuras de felinos: leonas, panteras, tigres, pumas y leopardos.

El último de los animales que aparece en la cacería es la mona, de la cual vemos este medio molde donde está representada sentada en un tronco.

Otros animales de pleno volumen aparecen en la caja grande del zoológico, dos gatos en diferentes posiciones, un pavo, una paloma. Vemos a continuación el molde de la paloma picoteando y después del del pavo.

La fotografía inferior es un fragmento de la caja grande del zoológico. Vemos el gato en primer término y detrás el pavo y un pato semiplano.

En la fotografía superior vemos los restos del que fue el molde del gato estirado. Debajo vemos el medio molde y la figura del gato erizado.

FIGURAS CON MOLDES SCHNEIDER

Posteriormente en los años 40 se creó la caja de La Granja, con figuras de moldes Schneider, y también algunas pequeñas figuras de bulto completo. En la caja que sigue hay un total de dieciocho figuras, dos de ellas repetidas. Dichos moldes eran de acceso popular, pero la tradición en la pintura de figuras, la formación de conjuntos como esta caja y el acceso a una red comercial permitieron el lanzamiento de un producto personalizado.

Caja de La Granja

Mostramos a continuación los moldes Schneider con los que se fundieron y pintaron todas las figuras que vemos en la caja de la granja y otras que se integraron en el zoológico. En primer lugar tenemos el molde de la granjera y dos patos, uno con las alas abiertas.

Los colores para las figuras eran casi siempre los mismos, solo había pequeñas variantes para el plumaje de algunas aves.

A continuación vemos la figura de la lechera, la vaca y una pequeña vaca. Una de las características de estos moldes es que la entrada de material es independiente para cada figura, favoreciendo la producción de cada elemento según demanda.

El molde que sigue muestra el conejo corriendo y un perro. Este perro encontró mucha difusión con el grupo de soldados de la Cruz Roja.

Otra figura que aparece en la caja de la granja es la del pastor, en este molde acompañado de una cabra y una oveja.

No todas las cajas de la granja llevaban exactamente las mismas figuras, ni la cabra ni la oveja están presentes en la caja que hemos mostrado en color, pero sí en la del catálogo en blanco y negro que mostramos a continuación.

El que sigue es el molde para la casa-granja que no faltaba en ninguna caja.

A continuación el molde de la zorra y otro modelo de pato o ganso.

El ciervo y el conejo del molde que sigue forman parte del repertorio de caza, así como el del cazador y la gacela.

En el molde que sigue vemos toda la família, el gallo, la gallina picoteando y el pollito. Gallos y gallinas recibieron tratamientos pictóricos diferenciados, mientras que el pollito fue siempre amarillo.

Otras figuras de animales semiplanos se realizaron con estos moldes. Vemos a continuación medio molde del bisonte, presente en el zoológico y muy utilizado también para escenas del Oeste Americano, en las correrías de Búfalo Bill.

Por último la figura del camello.

Otros elementos que completaron las escenas, ya fueran de zoológico o de la selva, fueron las vallas y la vegetación. La valla pequeña ya la hemos visto integrada en uno de los moldes anteriores. La valla más larga tenía molde aparte, vemos a continuación medio molde:

Por lo que respecta a la vegetación, tenemos un molde con dos palmeras, una sencilla y una doble, y en la zona inferior una planta que podría ser un aloe vera.

Otro molde reproducía árboles en dos tamaños, que a veces se pintaban nevados para acompañar los grupos de esquiadores.

Y por último el complemento ideal para el lejano Oeste americano, con una vegetación de cactus y plantas grasas:

LA SELVA, GUERREROS Y FIERAS SALVAJES EN PLÁSTICO

Ya en la época del plástico, el 1953 la película Mogambo popularizó nuevamente el tema, así vemos en una de las fotografías del catálogo un nutrido grupo de nativos africanos, cazadores, entre ellos una mujer, y algunos animales de la selva.

Grupo de figuras en plástico inspiradas en la Selva Africana

Otros complementos a estas figuras de juego los podemos ver en las fotos de catálogo que siguen:

Chozas indígenas y parajes naturales
Choza africana, animales enjaulados, al fondo carro, diligencia y caravana del Oeste
Chozas indígenas

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